¿Cómo funciona un horno crematorio?

Cómo funciona un horno crematorio

La cremación se ha convertido en una de las opciones más elegidas por las familias a la hora de despedir a un ser querido. Su menor impacto ambiental, el ahorro económico y la posibilidad de preservar las cenizas en un lugar especial han hecho que muchas personas opten por esta alternativa en lugar de la inhumación tradicional. Pero, ¿cómo funciona exactamente un horno crematorio? En este artículo, te explicamos el proceso paso a paso y la importancia de contar con un seguro de decesos que cubra todos los gastos y gestiones relacionados con la cremación.

¿Qué es un horno crematorio?

Un horno crematorio es un dispositivo industrial diseñado específicamente para llevar a cabo la incineración de restos humanos de manera controlada y respetuosa. Funciona mediante la aplicación de calor intenso en una cámara sellada, donde el cuerpo se reduce a cenizas en un proceso que puede durar entre 1,5 y 3 horas, dependiendo de diversos factores.

Componentes principales de un horno crematorio

Cámara de combustión primaria

Donde se introduce el cuerpo en su ataúd o receptáculo biodegradable.

Cámara de combustión secundaria

Encargada de quemar los gases resultantes para minimizar las emisiones contaminantes.

Sistemas de filtrado y control de emisiones

Regulan la expulsión de gases a la atmósfera cumpliendo normativas medioambientales.

Panel de control

Permite gestionar la temperatura y el tiempo del proceso.

Proceso de cremación paso a paso

Preparación del cuerpo

Antes de la cremación, el cuerpo es preparado siguiendo ciertos protocolos. Se retiran dispositivos metálicos como marcapasos, ya que podrían explotar en el proceso. Asimismo, se elige un ataúd adecuado, generalmente de madera ligera o material biodegradable.

Introducción en el horno

El cuerpo es colocado en la cámara primaria del horno crematorio. Una vez cerrada, la temperatura comienza a elevarse progresivamente hasta alcanzar entre 800 y 1.000 grados Celsius.

Proceso de combustión

A estas temperaturas, el cuerpo se descompone a través de la evaporación de líquidos, la combustión de tejidos y la reducción de los huesos a fragmentos. En paralelo, la cámara secundaria quema los gases resultantes para evitar emisiones tóxicas.

Manejo de los restos

Tras la cremación, los restos se enfrían y se procesan en una máquina especial que los reduce a cenizas finas. Estas cenizas se introducen en una urna y se entregan a la familia, que puede optar por esparcirlas, conservarlas o enterrarlas en un columbario.

Tecnología y eficiencia de los hornos crematorios modernos

Los hornos crematorios han evolucionado para ser más eficientes y menos contaminantes. Se utilizan sistemas de control de emisiones que minimizan el impacto ambiental y permiten que el proceso sea respetuoso con la normativa vigente. Además, la optimización del consumo energético reduce los costes operativos, lo que ha convertido a la cremación en una opción accesible para muchas familias.

Normativas y regulaciones

Cada país tiene normativas estrictas sobre la operación de hornos crematorios. En España, por ejemplo, se exige que estos dispositivos cumplan con regulaciones de emisión de gases y seguridad sanitaria. Además, los cementerios y tanatorios deben contar con autorizaciones especiales para ofrecer este servicio.

Mitos y realidades sobre la cremación

Existen muchos mitos en torno a la cremación, como la idea de que las cenizas se mezclan con las de otros cuerpos, lo cual es falso, ya que cada proceso es individual y controlado. Otro mito común es que la cremación es menos ecológica que el entierro, cuando en realidad tiene menor impacto medioambiental al no requerir el uso de terrenos ni la aplicación de productos químicos en el embalsamamiento.

Consideraciones medioambientales

Cada vez más personas buscan alternativas sostenibles para su despedida. Algunas opciones incluyen urnas biodegradables y procesos de cremación con menor consumo energético. En algunos países ya se está explorando la «resomación», una alternativa a la cremación que usa agua y productos alcalinos en lugar de fuego.

¿Por qué es importante contratar un seguro de decesos?

Si bien la cremación es una alternativa más económica que un entierro tradicional, sigue representando un gasto inesperado para muchas familias. Un seguro de decesos cubre no solo los costes de la cremación, sino también todos los trámites legales y gestiones funerarias, aliviando la carga económica y emocional de los seres queridos.

Beneficios de contar con un seguro de decesos:

Tranquilidad para la familia

Evita preocupaciones económicas en un momento de duelo.

Cobertura completa

Incluye ataúd o urna, tramitación de certificados y asistencia para la familia.

Flexibilidad

Posibilidad de elegir entre inhumación o cremación según los deseos del asegurado.