La mala praxis profesional es un tema de gran relevancia en diversas disciplinas, desde la medicina hasta el derecho, la arquitectura o la consultoría. Se produce cuando un profesional actúa de manera negligente, imprudente o con falta de conocimientos adecuados, causando perjuicio a un cliente o paciente.
Comprender cuándo se considera mala praxis profesional es fundamental tanto para quienes ejercen una profesión como para quienes contratan servicios especializados. Además, contar con un seguro de responsabilidad civil profesional es una forma eficaz de protegerse ante posibles reclamaciones y garantizar la seguridad financiera del profesional.
¿Qué es la mala praxis profesional?
Se entiende por mala praxis profesional cualquier acción u omisión en el ejercicio de una actividad profesional que cause un daño a terceros debido a la negligencia, impericia o inobservancia de normativas.
Este concepto es especialmente importante en profesiones donde los errores pueden tener consecuencias graves, como la medicina, la abogacía, la contabilidad, la arquitectura y la ingeniería. Sin embargo, también puede aplicarse a otros sectores como el diseño gráfico, la consultoría empresarial o la educación.
Elementos que constituyen mala praxis profesional
Para que una acción sea considerada mala praxis profesional, deben cumplirse ciertos criterios.
Negligencia
La negligencia se refiere a la falta de diligencia en el ejercicio de la profesión. Puede manifestarse en omisiones, errores graves o falta de atención a los detalles. Por ejemplo, un médico que no revisa correctamente el historial clínico de un paciente y receta un medicamento incompatible podría estar incurriendo en mala praxis.
Impericia
La impericia ocurre cuando el profesional carece de los conocimientos o habilidades necesarias para desempeñar su trabajo correctamente. Un abogado que desconoce normativas básicas y pierde un caso debido a su falta de preparación estaría incurriendo en este tipo de mala praxis.
Imprudencia
Se da cuando un profesional actúa sin la debida cautela o de manera precipitada, poniendo en riesgo la seguridad o los intereses de su cliente. Un arquitecto que aprueba la construcción de un edificio sin los estudios estructurales necesarios estaría actuando con imprudencia.
Inobservancia de normativas
Muchos sectores tienen regulaciones específicas que los profesionales deben seguir. No cumplirlas puede dar lugar a demandas por mala praxis. Un contador que no cumple con las normativas fiscales vigentes podría generar graves problemas legales y económicos a su cliente.
Consecuencias legales de la mala praxis
Las consecuencias de la mala praxis pueden ser graves y afectar tanto a la reputación como a la estabilidad financiera del profesional.
Sanciones civiles
Los afectados pueden reclamar indemnizaciones económicas por daños y perjuicios.
Responsabilidad penal
En casos graves, como en el sector de la salud, una mala praxis puede derivar en sanciones penales.
Pérdida de licencia profesional
Dependiendo del sector, el profesional podría perder su licencia o ser inhabilitado para ejercer.
Daño a la reputación
Una denuncia por mala praxis puede afectar gravemente la imagen de un profesional o una empresa, disminuyendo su clientela y oportunidades de negocio.
Ejemplos recientes de mala praxis en España
Caso de peritonitis en Jérica
Una niña de 13 años falleció debido a una peritonitis que no fue diagnosticada a tiempo. Los médicos involucrados están siendo investigados por presunta negligencia.
Indemnización en Valladolid
Una clínica dental fue condenada a pagar 60.600 euros a una paciente debido a una extracción innecesaria que le causó una infección grave.
Negligencia en Vila-real
Sanidad deberá indemnizar con más de 100.000 euros a una paciente que perdió casi toda la movilidad de su brazo izquierdo debido a un error de diagnóstico y una intervención quirúrgica inadecuada.
Estos casos demuestran que la mala praxis profesional no solo es un problema real, sino que también puede conllevar importantes consecuencias legales y económicas.
¿Cómo prevenir la mala praxis profesional?
Prevenir la mala praxis es esencial para cualquier profesional que desee ofrecer un servicio ético y de calidad. Algunas medidas clave incluyen lo siguiente.
Formación continua
Mantenerse actualizado en las normativas y avances del sector.
Adherencia a protocolos
Seguir guías y procedimientos establecidos para minimizar errores.
Documentación rigurosa
Registrar todas las decisiones y acciones tomadas para contar con evidencia en caso de reclamaciones.
Ética profesional
Actuar siempre en el mejor interés del cliente o paciente.
Importancia de contar con un seguro de responsabilidad civil profesional
A pesar de todas las precauciones, los errores pueden ocurrir. Un seguro de responsabilidad civil profesional es la mejor herramienta para protegerse ante reclamaciones y demandas. Este tipo de seguro cubre:
Gastos legales
En caso de que un cliente o paciente presente una demanda.
Indemnizaciones
En caso de que se determine que hubo mala praxis y se deba pagar una compensación.
Daños a terceros
Si la negligencia profesional causa perjuicios económicos o físicos a un cliente.